Ecología

 

Últimos supervivientes de la gran era de los reptiles

Han ocupado diversos hábitats como son el terrestre y el marino principalmente. Constituyen una especie contemporánea y llegaron a ser enemigos de los dinosaurios hace unos 200 millones de años , época en la que podían medir menos de un metro o bien, ser más grandes que la mayoría de los dinosaurios. Presentan un elevado nivel de especialización para su forma concreta de vida, y han 32dilo.jpg (13006 bytes)experimentado cambios considerables a lo largo de su prolongada historia evolutiva.

Dentro del grupo de cocodrilos mexicanos podemos encontrar a dos especies importantes, el cocodrilo pardo y el cocodrilo narigudo.

Cocodrilo pardo; cocodrylus moreletti

Como su nombre lo indica es por lo general de color pardo, con motas y franjas negras en el tronco y en la cola. Los adultos de esta especie tienen el hocico más ancho que los cocodrilos pequeños. Los cocodrilos pardos alcanzan entre 3 y 35 metros de longitud.

Se creía que únicamente vivían en lagos, lagunas de agua dulce, ríos y otras corrientes de agua. Sin embargo recientemente también se han encontrado poblaciones de cocodrilos pardos en regiones costeras, desde el centro de Tamaulipas, en México, hasta en la península de Yucatán y el interior del estado de Chiapas.

Después del apareamiento las hembras construyen el nido sobre un lugar elevado haciendo un montículo de unos 980 cm. A un metro, con vegetación y residuos. En él ponen decenas de huevos para cubrirlos de tierra, hojas, vegetación y residuos. El calor del sol y la descomposición de los mismos incuban los huevos durante dos meses. Se sabe que los adultos merodean vigilantes en las inmediaciones del nido.

Cuando comienzan a oírse ruidos y gruñidos en el interior de los huevos, la hembra abre el nido y transporta los huevos al agua donde les rompe la cáscara con mucho cuidado.

Los pequeños cocodrilos salen de los huevos realmente con técnicas de caza ya que clavan sus afilados dientes a cualquier ser vivo como caracoles, insectos, ranas, peces y todo aquello que encuentren a su paso. Así, desde cuidan y se encargan de conseguir su propio alimento.

Cocodrilo narigudo; cocodrylus acutus

El cocodrilo narigudo ocupa las aguas marinas y los estuarios de agua salada de los ríos.

Los cocodrilos jóvenes son de color claro entre amarillo y gris, con marcas transversales obscuras en el tronco y en la cola, y los adultos son de color marrón verdoso o castaño. El cocodrilo narigudo mide mas de 6 metros de longitud y los machos crecen más que las hembras.

Es la única especie de cocodrilo ampliamente extendida ya que podemos encontrarlo tanto en América como en la Florida, en el Caribe, en Cuba y en la costa oriental de México, desde la bahía de Campeche hasta Venezuela y Colombia.

A diferencia del cocodrilo pardo, para construir el nido el cocodrilo narigudo excava un agujero para depositar los huevos. En algunos casos si no tiene arena a su disposición, excava un hoyo entre las hojas muertas o el barro y apila materia vegetal en descomposición sobre los huevos.

Los investigadores afirman que este cocodrilo excava a veces varios nidos falsos o de ensayo cerca 32dilo2.jpg (34989 bytes)del definitivo y creen que utilizan en repetidas ocasiones el mismo sitio para su nido.

Las hembras son las encargadas de dicho trabajo, y una vez eclosionados los huevos, transportan a los pequeños en sus fauces hasta el agua y los protegen durante semanas o meses ya que suelen ser parte de la dieta de los animales tropicales y subtropicales como mapaches, garzas y peces grandes entre otros. Esta especie en muy común en los hábitats costeros, lagos y grandes ríos, que comparte con otras especies como caimanes.

El cocodrilo narigudo al llegar el invierno pasa gran parte del tiempo en tierra aún cuando el aire sea mas frío que el agua, por esto, presenta una temperatura corporal más baja que otras especies. Permanece activo aún durante los períodos más fríos del invierno.

Los cocodrilos de cualquier especie tienen una manera especial de moverse que se debe principalmente a la forma y estructura de su cuerpo. Pasan gran parte del tiempo dentro del agua pero suelen salir de ella para tomar el sol, reproducirse, pasar de una extensión de agua a otra, buscando alimento o huir de alguna situación incómoda.

Su movimiento en el agua es asombrosamente coordinado y veloz. Son excelentes nadadores y se desplazan mediante ondulaciones laterales de la cola mientras sus extremidades permanecen pegadas al cuerpo para lograr líneas más dinámicas y reducir la fricción.

En las aguas tranquilas, los cocodrilos sólo tienen que mantener los orificios nasales sobre la superficie para poder respirar y evitar permanecer en zonas donde sopla el viento o hay grandes olas ya que se ven obligados a levantar el hocico en ángulo agudo por encima del agua, cosa que afecta la natación y agilidad dentro del agua.

Los cocodrilos son capaces de producir diversos sonidos, principalmente de baja frecuencia, con ayuda de sus cuerdas vocales que se distinguen claramente por debajo del agua. Así pueden expresar una serie de mensajes con distintos significados según el contexto de la actuación. El bramido de los cocodrilos es un sonido gutural y sonoro y es probable que cada animal sea capaz de reconocer a sus amigos y a sus enemigos cuando emiten dichos sonidos.

Durante el cortejo, los dos miembros de la pareja intercambian ronroneos de baja intensidad. También pueden emitir gruñidos como respuesta a la llamada de las crías y producen silbidos defensivos cuando advierten que se acerca un intruso.

Los sonidos que producen los cocodrilos se acompañan de movimientos determinados; el más destacado es el del golpe con la cabeza o las mandíbulas sobre la superficie del agua dan como resultado un golpe repentino y fuerte cuando las mandíbulas se cierran, seguido con un sonoro chapoteo con la cola elevada de un lado al otro en el agua para llamar la atención. Estos ruidos con la cabeza y los rugidos guardan relación con el apareamiento.

Los cocodrilos son pioquilotermos, esto es, su temperatura sanguínea varía con el medio ambiente. Así pueden mantener la temperatura corporal dentro de márgenes muy limitados gracias a una serie de comportamientos, pasando de medios a cálidos a otros mas frescos e incluso muy fríos sin perder la oportunidad de descansar o cazar.

Para poder alimentarse, y después de haber cazado a su presa, los cocodrilos aprovechan la fuerza de gravedad para hacer pasar la comida de las mandíbulas al esófago inicialmente sacuden el bocado hasta situarlo cómodamente entre las fauces, y a continuación echan hacia atrás la cabeza, hasta que el alimento cae literalmente hacia la garganta.

Aunque hay un sin fin de referencias sobre los cocodrilos todavía se sabe muy poco acerca de la vida de estos fascinantes reptiles que son protagonistas de muchos relatos antiguas de exploración y aventuras y desempeñan un importante papel en la vida de los pueblos establecidos a orillas de los ríos y lagos además de ser una de las especies con una larga e interesante historia evolutiva.