HISTORICA


El petróleo en México

Lucy Domínguez y José Luis Puertas

El siguiente texto es parte del guión literario adaptado para su publicación, del capítulo 1, titulado Inducción, Petróleos Mexicanos, de la serie de videos de la Franquicia Pemex que ha generado la Gerencia de Estaciones de Servicio para los franquiciatarios de la red y que se distribuirán próximamente.

Detrás de cada gota de gasolina que se sirve en una Estación de Servicio existe un gran trabajo; sólo gracias a la inteligencia de muchos hombres y mujeres y al uso de la más alta tecnología, es posible convertir el llamado oro negro en combustibles y otros productos que son base del desarrollo nacional.

Se tienen diversas tesis para explicar cómo se formó el petróleo: una de ellas dice que surgió en el centro de nuestro planeta debido a las grandes temperaturas y reacciones químicas de las rocas. Una hipótesis más reciente, sostiene que este hidrocarburo nació en una época primitiva de la tierra, cuando caían meteoritos constantemente, mismos que con el tiempo formaron depósitos de petróleo y gas natural.

De acuerdo con el padre Sahagún, el petróleo se usaba, junto con otras sustancias, como ungüento curativo. Los antiguos mexicanos lo añadían a las mezclas de tabaco que fumaban para aliviar el cansancio o activar la digestión. Asimismo, fue común que el chapopotli se mezclara con axin, una sustancia extraída de ciertos insectos, para crear un dentrífico y blanqueador dental muy efectivo.

Otro uso fue como aromático ambiental y con fines rituales, al quemarlo en los incensarios de casas y templos. El petróleo sirvió además como pegamento, principalmente en las construcciones. Todos estos usos prosiguieron aún después de la conquista española, ya que se ocupó como medicamento, como medio de iluminación, como betún para unir piedras o se quemaba frente a las imágenes para adorarlas.

También, en la época colonial se elaboró la primera legislación para regular la explotación de cualquier riqueza extraída de la tierra, como el petróleo. En nuestro país, el petróleo es uno de los grandes protagonistas de este siglo; en efecto, ha sido un verdadero detonante que ha permitido el crecimiento económico, industrial y social. Desde hace cerca de seis décadas, el petróleo es patrimonio de todos los mexicanos. Pero para lograr eso se tuvo que recorrer un largo camino. La fecha: 18 de marzo de 1938. El lugar: La ciudad de México. El suceso: El Presidente Lázaro Cárdenas decreta la expropiación petrolera.

Expropiación petrolera

En 1938, el mundo protagonizaba grandes conflictos: Hitler se anexó Austria y la guerra civil de España siguió cobrando víctimas. Es 1938, el mismo año en que los químicos alemanes Otto Hahn y Fritz Strassmann lograron la fusión del uranio, que permitió la producción de energía nuclear y la fabricación de la bomba atómica.

Mientras eso ocurría en el mundo, México por fin era dueño de su propio petróleo, pero el decreto de la expropiación no fue una decisión aislada, sino la consecuencia de una serie de acontecimientos que iniciaron a principios de siglo, cuando se instalaron en el país diversas compañías petroleras extranjeras.

En México, el petróleo comenzó a extraerse a partir de 1901 y las empresas extranjeras se expandieron a principios de siglo, a costa de la compra de terrenos por cualquier medio y la explotación de sus trabajadores. En 1912, Francisco I. Madero puso el primer freno a las ya ricas compañías, al decretar un impuesto sobre la producción petrolera. Más tarde, Venustiano Carranza, en la Constitución de 1917, estableció que la tierra y los recursos naturales eran propiedad de la Nación.

Sin embargo, las compañías petroleras siguieron cometiendo abusos y mantuvieron a sus trabajadores en malas condiciones. Pasó el tiempo, de vez en vez estallaron huelgas y los mexicanos padecieron en carne propia la falta de combustible. En 1937, el Presidente Lázaro Cárdenas, luego de interceder varias veces como mediador de conflictos entre trabajadores y empresas petroleras, envió un informe a los empresarios: Debían pagar 26 millones de pesos a sus empleados por aumento de salarios y prestaciones.

Los inversionistas se negaron a pagar, impulsaron una campaña internacional para desprestigiar al gobierno, acusándolo de comunista y promovieron la salida del país de alrededor de 500 millones de dólares. Desafiaron a México y a los mexicanos y como respuesta a su negativa de pagar salarios justos y dar prestaciones a los trabajadores mexicanos, el Presidente Cárdenas decretó la expropiación petrolera.

Las relaciones entre trabajadores y empresas quedaron rotas y el gobierno, con apoyo de los trabajadores mexicanos, tomó las instalaciones para reactivar la industria petrolera. Con el nacimiento de Petróleos Mexicanos llegó la esperanza del progreso. Poco a poco la industria se consolidó, creándose instituciones para la investigación y el desarrollo de tecnología.

Se edificaron refinerías, se exploró con éxito el mar, se levantaron plantas petroquímicas y en todo el país aparecieron gasolinerías, nuestras actuales Estaciones de Servicio, para satisfacer las demandas de los mexicanos.

Pemex y la época actual

Desde 1938, en gran medida, el desarrollo de México ha tenido como base nuestro petróleo y desde esa época Pemex ha planteado como objetivos:

-Sostener e incrementar los niveles de producción para garantizar el abasto nacional y mantener la exportación.

-Reestructurar los sistemas de comercialización internos y externos.

-Incorporar nuevas tecnologías para optimizar las operaciones y la productividad.

-Elaborar mejores gasolinas, a precio justo que rindan más y contaminen menos.

Por supuesto, porque una de las tareas primordiales de Petróleos Mexicanos es proteger el medio ambiente, de ahí que esté comprometido en la elaboración de nuevos productos de calidad ecológica internacional.

Esto ha sido posible porque contínuamente se reestructuran las instalaciones, se abaten costos, se simplifican procedimientos, se extienden los mercados, se incrementan las líneas de producción, se suprimen los dispendios, en suma, se emplean adecuadamente los recursos.

Para lograr lo anterior, Petróleos Mexicanos se descentralizó en 4 grandes organismos:

Pemex Refinación

Pemex Exploración y Producción

Pemex Gas y Petroquímica Básica

Pemex Petroquímica

Pemex Refinación trabaja en separar del petróleo los elementos ligeros, como la gasolina; los pesados, como los aceites y los sólidos, como la parafina, además de comercializar en el mercado nacional combustibles que son el detonante de nuestra economía.

Pemex Exploración y Producción está dedicada a descubrir la localización de nuevas reservas y a extraer el petróleo de la tierra o del piso marino.

Por su parte, Pemex Gas y Petroquímica Básica produce materias primas que ya no sufren transformaciones químicas, como el amoniaco que se usa como fertilizante.

Finalmente, Pemex Petroquímica fabrica una serie de productos inorgánicos, base para la industria química, farmacéutica, cosmética, de plásticos, de fibras sintéticas y otras más.

De esta manera Petróleos Mexicanos ha separado las tareas industriales y las comerciales, todo con el fin de eficientar y mejorar su operación y seguir evolucionando con el impulso dinámico que siempre lo ha caracterizado.

Pemex y el nuevo milenio

En el umbral de un nuevo milenio, la misión que se plantea Pemex es, ante todo, la explotación racional del petróleo como el valioso recurso natural que tenemos, un recurso no renovable que un día se agotará, por lo que el futuro de las actividades de exploración, desarrollo y producción de petróleo es promisorio.

México cuenta con ricas reservas petrolíferas que están en estudio para ubicar yacimientos o depósitos altamente rentables y de bajo riesgo. De ahí las constantes investigaciones sobre suelos, sismos, sus causas y sus efectos, los profundos estudios de expansión de las plantas productivas y el empleo de nuevas tecnologías, así como los exhaustivos exámenes sobre las características y modelos de yacimientos.

Y para muestra un botón: se sabe que los pozos de exploración y de desarrollo en el mar ofrecen grandes reservas de petróleo a bajo costo. El fin es explotar el día de mañana esos depósitos prudente y ordenadamente, sin afectar el entorno.

De hecho, Pemex realiza diversas acciones en beneficio del medio ambiente, como trabajo de refores-tación, recolección de desechos tóxicos, producción de gasolinas sin plomo e implantación de sistemas para reducir la emisión de gases contaminantes a la atmósfera.

Pemex, además, está comprometido a contribuir al desarrollo social y económico de las regiones donde opera, y de todo México, para construir la Nación grande y progresista que todos queremos.